Un ataque directo.
Con intención o sin ella....dolió.
Y empezaron a mezclarse todo: el desconcierto, la rabia, el malestar, la decepción, la impotencia...
las ganas de tirarme de los pelos, de tirar el móvil al suelo...
las ganas de golpear lo que pillara, de gritar llorando hasta quedarme afónica....
de que le den a todo, bastante.
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