lunes, 9 de enero de 2012

Por eso dejaré de esperar

Nadie cree que su vida saldrá más o menos bien. Todos creemos
que vamos a estar bien. Y desde el día en el que decidimos ser lo que queremos
ser y hacer, nos llenamos de esperanza. Esperanzas de los caminos que nos
abriremos… La gente a la que ayudaremos, lo que nos afectará… Grandes esperanzas
de quién seremos, adónde iremos. Y entonces, llegamos ahí.
Todos pensamos que vamos a estar bien. Y nos sentimos un poco engañados cuando no damos con
nuestras esperanzas. Pero a veces, nuestras esperanzas nos subestiman.
A veces lo esperado simplemente se queda en nada en comparación con lo inesperado.
Tienes que preguntarte por qué nos aferramos a nuestras esperanzas… porque lo
esperado es lo que nos mantiene firmes, derechos… inmóviles. Lo esperado
solamente es el comienzo. Lo inesperado… es lo que cambia nuestras vidas.

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